Los programas de radio tienen su embrujo, no solo por lo que transmiten y por todo lo que esconden, sino porque también tras ellos, bajo ellos, se esconden voces singulares que casi nunca tienen nada que ver con las personas que hay detrás. Natalia, mi compi de curro, tiene voz radiofónica, se lo dijo un día Manuel Campo Vidal, y sí, la tiene, porque habla con firmeza y seguridad, por que lo es, segura, arrasadora y superagradable!!! y eso lo transmite en esa voz tan profunda. Igual que, reconozco, tengo siempre la tentación de leer la última frase de los libros que empiezo, seré tonta!!!!!, busco en el Google la imagen de locutores de la radio, principalmente de Radio 3, y seré tonta!!!! pierdo el embrujo de las voces; qué le voy a hacer. Arturo J. Paniagua, es negro, qué negro!!! le dijo Angel Carmona ayer en el programa que retransmitían en directo a tavés de la web de Radio 3……jeje. Entonces así, pudiendo ver y oír al mismo tiempo, la impresión que tengo es como que Angel hablaba a destiempo; tengo tan interiorizada su voz que no la correspondo con su imagen. Es como Patri, que cuando lleva gafas de sol, oye peor, jeje.
Claro que cuando es al revés, no sé cómo definirlo: cuando conoces a la persona y retransmite algo, el encanto es otro. J. se aventuró a hacer 4 programas para la radio. Los 2 primeros bastante timidín y con palabras que no le salen del cuerpo, ayyyyyyyy!!!! Pero dicen, que en el último está más suelto.
Me voy a resistir. Sé que no es tiempo de hacer promesas, que estas se suelen hacer al empezar el año; pero yo hoy, 26 de mayo, me hago una: no quiero poner cara a esas voces; no buscaré la foto del tipejo o de la tipeja en internet: me quedo con el embrujo de la imaginación y de esas voces.
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