A las 3.15 de la madrugada de hoy hacía una noche espectacular. Me desperté y salí a mi terraza un ratín, el suficiente para respirar el aire cálido que hacía (ni frío no calor, como el impasible; hielo y fuego, como otro que yo me sé). En cosa de 10 minutos no pasaron más que un Alsa y un coche. El Alsa, seguro que iba a Sevilla; el coche, quien sabe. Por la calle, una pareja de la mano y un heavy. El tío de la pareja dio una vuelta sobre sí mismo agarrado de la mano de la chica; el heavy fliparía, jeje. Busqué la luna, pero no la encontré; había muchas nubes. Total: silencio, raro en mi calle de cochísimos constantemente. Aire, del fino, fino. Calma, de la buena. Volví a la cama, no por ganas, sino por el despertar. Hoy puede ser un gran día, diría Standstill en mi coche 4 horas después.
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