Le fabuleux destin d’Amèlie Poulain fue la primera película que ví y entendí en francés; la ví en Francia, en Rennes y me encantó. La volví a ver aquí, muchas más veces y me emociona más y más cada vez. Amèlie describe que le gusta meter las manos en un saco de legumbres, hacer rebotar las piedras sobre un río, mirar las caras de la gente durante la proyección de una película o encontrar pequeños detalles que nadie aprecia………. A mí m
e encanta pasar por los charcos, es que me muero de risa cuando alguna mañana, si hay charco formado en una callecina del polígono de Valnalón, paso rápido, con ganas y empeño con mi coche por encima de él, salpicando todo lo habido y por haber alrededor. No hay nadie, voy sola y el ruido que hace mola tanto.... Diréis que estoy pirada, pues sí, un poco, claro.Es el gusto por los pequeños placeres.
¿Cuáles son los vuestros?
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