Cumplir los 18x2 me regaló una velada inolvidable. Fue un encuentro de príncipes y princesas bajo un cielo estrellado, tanto de estrellas reales como artificiales. Fue una noche de ausencias, olvidos y perdones. Fue un mesa con ratonas ingeniosas y gatos adorables. Fueron llamadas y miradas, mensajes y respuestas. Fue una noche de valientes, de risas y placeres. Para todos y todas, los estuvisteis y también los que quisisteis estar: gracias por estar ahí y llevarme cerca, porque este día, como todos los días año tras año, de especiales que son, son días raros.
Por cierto: ¿saltamos?

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Beisimos