En ello estamos, o mejor estoy, y además mucho y muy al fondo, y por eso a veces hay que parar. Así que paré y lo hice para respirar, para saborear la calma y para coger más energía, porque queda, y mucho. Paré para agradecer siempre cada momento privilegiado que tengo para dedicarme a ello. Paré para agradecer el poder dedicarme plenamente y además disfrutarlo. Paré con la mirada muy alta a veces, pero también con altura comedida, las otras. Paré gracias a quienes me lo aconsejáis. GRACIAS
Entre ese "estoy" hubo otros en los que estamos o estuvimos y que tanto disfruto.
Hubo otros para acompañar, acariciar o simplemente visitar, un poco aislada de todo, porque te apetece. Y volver a estar contigo, mi jocosa, aunque con pena.
Hubo y hay jueves de no-rutina: fabulosos. Y también de rutina de biblio con Laura: no levantamos la cabeza las jóvenes maduras.
Momentos para hacer una foto no-artítica con mi melena sin capas, camino de La Calzada.
Otros para escucharte o cogerte la mano, mi ratona.
Otros para pasear, sudar, leer, colorear con Clara o jugar a juegos de mesa.
Para brindar con vecinos y en familia por un 2025 con número majísimo.
Para cerrar cita en bar a tu nombre.
Para tomar té con Gloria.
Para no parar de charlar con otra Patri, querida Patri que tanto me aguantas.
Para partido asturiano en Oviedo con nueva familia que tan bien nos acoge.
Para preocuparse de nuevo por el COVID: saliste airosa Ani y me alegro de corazón.
Para correr la décima San Silvestre y la primera de Nochebuena. Fabulosas con tan buena compañía.
Hay otros que gustan menos pero de los que siempre aprendo.
Otros de despedida triste: adiós Donata.
Todos ellos en el refugio particular de mi cabeza loca.
Un beso infinito mi Alberto que tanto me aguantas. Te quiero.




Comentarios